Las noticias también se juegan

Las noticias también se juegan

  • 18-May-2014 21:11:17

Una animación en la que José María Aznar pilota un helicóptero con una jaula para cazar a Bin Laden. Un videojuego en el que el usuario debe escapar de un centro de detención de inmigrantes ilegales en Australia. Un sencillo gráfico interactivo que explica la física de las construcciones del Mundial de fútbol de Brasil. Se llaman newsgames, los juegos de las noticias en inglés, y con la digitalización de los medios tradicionales cada día ganan fuerza y adeptos. image En 2013, la pieza más leída de la página de The New York Times no fue una noticia merecedora de un Pulitzer, sino un juego de preguntas y respuestas sobre los distintos acentos estadounidenses que colocaba al lector en un mapa interactivo del país. Las conferencias acerca del género ya se han vuelto comunes en EE UU, y hace diez días se celebró en Berlín la primera hackathon —convención o reunión de informáticos para crear un juego juntos— en Europa a la que acudieron varias decenas de periodistas, programadores y diseñadores gráficos para trabajar en equipo. En Find Me se puede buscar a las niñas raptadas por Boko Haram en Nigeria El éxito de los gráficos interactivos en periódicos punteros como The Guardian plantea el debate de si las noticias deben convertirse en una forma de entretenimiento para atraer al lector a un medio en crisis. Pero los fans sostienen que el videojuego, como el cómic, es sencillamente un género más que permite profundizar en la noticia. La clave está en obligar al usuario a tomar decisiones, explica David Farrell, coordinador del equipo que en el evento de Berlín creó Find Me (en castellano, Encuéntrame), un videojuego con el que se puede buscar a las niñas raptadas en Nigeria por los terroristas Boko Haram. “Lo creamos antes de que estallara la noticia en los medios". “Entonces la historia era que muy poca gente hablaba del rapto”, cuenta este programador escocés (33 años) en conversación telefónica desde Glasgow, donde trabaja como profesor en la universidad Caledonian. En su equipo contaban con dos periodistas, Stephen Armstrong, quien tuvo la idea original, y la española Maruxa Ruiz del Árbol, que se encargaron de investigar el caso para ofrecer una experiencia que permitiera ir más allá del titular. Los menús son sencillos, y el usuario puede elegir entre diversas acciones como “Que Beyoncé tuitee un mensaje de apoyo” o “Filtrar un vídeo en el que Boko Haram amenaza con vender a las niñas”. “Lo de Beyoncé no es verdad, ni el rescate”, dice Farrell. “Todo lo demás es cierto”.